Foto: Nicol Sofía Ortiz
Es bien sabido que el colegio, más que proporcionar los conocimientos adecuados para el transcurso de nuestra vida, también es aquel que nos ofrece una segunda familia. Donde no solo los estudiantes se sienten acogidos, sino los docentes y todo aquel trabajador que haya compartido una parte de su vida con la institución.
De esta manera, hoy dedicaremos este artículo a una mujer cálida, colaboradora y muy recordada entre los pasillos del Liceo por su arduo compromiso y trabajo incansable. Pero sobre todo por su deliciosa aromática, cuya esencia sigue recorriendo las paredes y los corazones de cada persona que ha formado parte de esta historia.
Y con estos pequeños detalles nos referimos a la Señora María Alejandra Castaño; reconocida por haber trabajado en la institución en servicios generales, como monitora de ruta y por último como parte de apoyo logístico.
No era extraño verla por las mañanas saludando a cada invitado con una sonrisa y acompañando a los más pequeños a sus salones.
Porque más allá de sus labores diarias, María Alejandra se convirtió en un símbolo de cercanía dentro del Liceo, de esos que no aparecen en los reconocimientos oficiales, pero que viven en la memoria de quienes tuvieron el honor de compartir con ella. Su presencia no solo cumplía una importante función, sino que construía un ambiente lleno de confianza, afecto y alcahuetería en cada espacio que habitaba. Porque hay personas como ella, que, sin proponérselo, terminan siendo parte esencial de un lugar, y ella, sin duda lo fue.
La señora Alejandra comenzó a trabajar en el Liceo hace 17 años y todo sucedió debido a que su hermana (La coordinadora Margarita) ya ejercía como docente y ellas dos conocían a la rectora Yaneth, por lo que pasó con mucha expectativa su hoja de vida y le brindaron trabajo en servicios generales. Fue así como comenzó a hacer parte de la institución con 39 años y dos pequeños hijos; sabe que lo que más la motivaba a trabajar, era poder interactuar y atender a los padres y en especial a los niños, quienes siempre le habían ofrecido mucho cariño y también respeto por lo que hacía.
Asimismo, también se siente orgullosa de que su segundo hijo se haya graduado en el colegio, porque sabe de todo el amor que recibió en su paso por él y los aprendizajes que se llevó ahora que él vive su vida adulta.
Pero, aunque se siente agradecida del camino que ha recorrido, sabe que de haberse graduado como profesional, quizá algunas cosas de su vida habrían sido diferentes
“Me hubiera gustado haberme exigido un poco más cuando era joven”
Pero no por ese pequeño sentimiento deja de apreciar y satisfacerse por todos los aprendizajes que obtuvo en su paso por el colegio.
Dejando un momento de lado las nostalgias, es para ella sumamente importante su familia, pues es la pieza que le da vida a su corazón; por ello cada día sonríe por saber que se encuentra bien, que puede seguir adelante y que su hogar está lleno de bienestar, aún con las dificultades que lleguen a presentarse.
Su persona favorita sin dudarlo es su madre, (sin dejar de lado a su padre, que fue también un ser muy valioso en su vida), pues siempre fue una mujer presente en todas sus etapas, muy amorosa, trabajadora y dispuesta. Y ahora que ella como su hija se encarga de cuidarla, intenta siempre darle todo ese amor y hacerle sentir el infinito agradecimiento que siente de tenerla a su lado.
Es por eso que hoy en día está muy enfocada en descansar lo necesario, recibir en pocos años su pensión, seguir cuidando a su mamá, aprovechar los cambios que le da la vida y como más importante, viajar. Se encuentra sumamente emocionada de poder conocer nuevos lugares, volar en avión y adentrarse en culturas desconocidas; tiene planificado salir del país con rumbo a España, para visitar a su sobrino y conocer un poco más sobre el país de paellas y castañuelas.
Pero con ese nuevo tiempo libre que le ha obsequiado su esfuerzo, le es imposible no extrañar la que era su rutina trabajando en el colegio, pues le hacen falta sus compañeros, los docentes y por supuesto los estudiantes, quienes dejaron una huella llena de amor en su corazón.
Podría describirse a ella misma en estas tres palabras: Sencilla, Sincera y con Sentido de pertenencia. Aunque por qué no, también cabría dentro de esas, “Salsera”, pues es uno de sus géneros favoritos junto con los boleros y disfruta profundamente escuchar cada uno, azotando baldosa alegremente o viviendo el drama con las melodías de planchar.
Al final, ella quiso dejar unas palabras, que, en vez de sonar como una despedida, quería que dejaran un presente de hasta pronto
“Agradezco inmensamente por todos los años de trabajo, quiero decir que amo a la profe Yaneth, por su forma de ser y disposición; me siento muy satisfecha y orgullosa de la labor que pude ofrecer y quiero que sepan, que pueden contar conmigo, cada que lo necesiten”
Así es como la Señora Alejandra nos permite ver un poco más allá de lo que conocíamos sobre ella: sus miedos, alegrías y recuerdos. Resulta grato haber compartido este pequeño espacio, donde los sentimientos estaban a flor de piel y las suaves lágrimas dejaban entrever un orgullo inmenso.
Los abrazos no faltaron y tampoco la admiración.
Sin dudarlo, María Alejandra Castaño deja en el Liceo una huella imborrable, construida desde el amor, la vocación y esos pequeños gestos que, aunque parecen simples, terminan marcando la vida de quienes la rodean.
A modo de cierre, traemos para ustedes un fragmento sobre un conocido poema del autor uruguayo Mario Benedetti, el cual nos habla de la fortaleza, cómo sobrevivir ante las adversidades y siempre ver lo bueno de la vida.
NO TE RINDAS
No te rindas
que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cieloMario Benedetti
Una excelente persona la Sra Alejita que extrañamos demasiado, su sencillez, su calidad humana y sobre todo el acompañamiento que nos brindaba a los padres y por supuesto hacia nuestros hijos, la llevamos en nuestro corazón
Mucho agradecimiento para la señora María Alejandra por su amabilidad, compromiso y labor en el colegio, ya la había extrañado.
Una persona muy grata y querida en el trabajo que ejercía.
Desearle muchos éxitos y bendiciones!
Atentamente,
Luisa Fda. Céspedes
Mamá de los hermanos Vela Céspedes
Su ausencia , será muy notable , para quienes la distinguimos.Dios la bendice y le acompañe siempre.Gracias 🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻
En esta vida lo importante es trascender no importa cuan pequeña sea esa huella. Gracias infinitas, que regalo para mí y especialmente para mis hijos la presencia de la Sra Alejandra que marcó profundamente la vida de ellos en el liceo, siendo el corazón y sonrisa cada mañana o en cada ruta. Ellos fueron felices y la extrañan. Exitos y bendiciones en esta nueva y merecida etapa.
Mi profe Alejandra, hoy queremos desearte muchos éxitos y bendiciones, no solo hoy, sino siempre. Gracias por ese entusiasmo, carisma, dedicación y cariño que demostrabas cada día con los niños y las familias. Personas como tú dejan huellas bonitas que jamás se borran.
David Santiago te extraña muchísimo, y nosotros como familia también sentimos tu ausencia. Siempre recordamos con mucho cariño tu manera de acompañar y de transmitir alegría.
Qué bonito y merecido homenaje te realizó el Liceo, porque realmente te lo ganaste con tu amor, entrega y compromiso. Muchos de nosotros aún nos preguntamos dónde estás, qué pasó y por qué ya no estás allí, porque dejaste una marca muy especial en quienes tuvimos la oportunidad de conocerte.
Te enviamos un abrazo enorme, lleno de gratitud y cariño, con la esperanza de que la vida nos permita volver a encontrarnos en el camino. Deseamos de corazón que todos tus proyectos se cumplan y que sigas brillando donde quiera que estés.
Con mucho cariño,
Familia Pacanchique Pinilla 💕
Muy agradecida con la señora Alejita, una mujer guerrera y llena de virtudes, con todo el corazón y con el cariño que mi santi y yo le tenemos, le deseamos que sus sueños se sigan haciendo realidad y que disfrute este nuevo roll que le permite Dios.
Muchas bendiciones.