Fotos: Archivo personal Michelle Tavera
Nuestra institución vela por el bienestar y cuidado de cada uno de sus estudiantes preservando su integridad para que durante su proceso logren divertirse y por supuesto aprender. No solo se busca que ellos adquieran educación cognitiva, sino que fundamentalmente consigan conocer y desarrollar plenamente sus capacidades emocionales.
Con este propósito nació la asignatura de Educación Emocional, llega con un sinfín de actividades, desarrolladas para que nuestros niños y jóvenes puedan conectar con esa parte tan importante de la vida. En esta clase el reconocimiento de conceptos socioemocionales es tan solo la punta de todo un mundo por descubrir, el desarrollo de habilidades y actitudes serán el elemento principal para el verdadero crecimiento humano.

En la actualidad, la educación ha comprendido que el éxito académico también depende del bienestar emocional de los estudiantes. Cuando un niño o un joven aprende a reconocer lo que siente, le resulta más sencillo afrontar situaciones como el estrés, la frustración o la incertidumbre. De esta manera, la Educación Emocional se convierte en un complemento indispensable de las demás asignaturas, pues fortalece competencias que acompañarán al estudiante durante toda su vida, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Aprender a convivir, a escuchar y a expresar las emociones con respeto también significa construir una sociedad más empática y consciente.
La Educación Emocional puede definirse como el proceso pedagógico en el cual se desarrollan habilidades capaces de identificar, comprender, expresar y gestionar las emociones y sentimientos. Las profes encargadas de dictar esta materia se encuentran en total disposición para resolver las dudas que puedan surgir durante el desglose de los temas o servir de refugio en cuánto se necesite.

Algo muy característico de esta asignatura, son sus páginas llenas de color, donde cada consignación lleva un dibujo relacionado al tema que no solo sirve para hacer un poco más dinámica la clase, sino para generar un impacto emocional en donde la mente del estudiante no solo vive la lección, también se expresa, interpreta y relaja en simultáneo.
De igual manera también se busca entablar primordialmente la comunicación, donde cada idea y anécdota tiene el tiempo y espacio para ser escuchada. Este intercambio de experiencias permite que cada estudiante aprenda tanto de sus propias vivencias como de las de sus compañeros, lo que pone más en disposición a nuestros estudiantes y así se garantiza un nuevo aprendizaje al finalizar la jornada.
No solo se trabajan actividades escritas en los cuadernos, vale decir que se recurre a las herramientas manuales como el modelado en plastilina, el doblado y recorte de papelería para canalizar mejor las emociones intensas y mejorar el enfoque y concentración. De esta manera se activan otras partes de nuestro cerebro emocional y se fomenta la creatividad.

Asimismo, cada actividad propuesta busca que el estudiante sea protagonista de su propio aprendizaje. Más allá de memorizar conceptos, la intención es que logre reconocer cómo reacciona ante diferentes situaciones y descubra estrategias para actuar con calma, respeto y responsabilidad. Este tipo de experiencias favorecen el desarrollo de la autoestima, fortalecen la confianza en sí mismos y permiten comprender que todas las emociones son válidas cuando se expresan de manera adecuada. Gracias a ello, el aula se transforma en un espacio seguro donde equivocarse, aprender y crecer hacen parte del mismo proceso.
Porque esta materia no solo quiere impartir un conocimiento, también generar un recuerdo grato en cada estudiante, donde la emocionalidad se sienta más y salga de aquel tabú donde suele encontrarse. Esta asignatura busca dejar una huella significativa en quienes la viven, demostrando que hablar de las emociones no es una señal de debilidad, sino una habilidad indispensable para construir relaciones sanas y enfrentar los retos de la vida con mayor seguridad.
Por esta razón es preciso compartir con ustedes una de las actividades más memorables que han tenido los chicos de grado once este año, pues hicieron parte de una jornada especial llamada “Fiesta de colores” en donde cada color se veía relacionado con una emoción: amarillo la alegría, azul la tristeza, rojo el enojo y verde el desagrado. Cada dinámica se encontraba relacionada a cada emoción.
Entre risas, música, comida, conversaciones y momentos de integración, los estudiantes cerraron un periodo académico de una manera diferente y significativa, fortaleciendo no solo sus conocimientos, sino también su inteligencia emocional.
Esta experiencia permitió evidenciar que las emociones pueden convertirse en una oportunidad para aprender desde la creatividad y la convivencia. Cada dinámica invitó a la reflexión, al trabajo en equipo y al reconocimiento de las diferentes formas en las que cada persona vive una misma emoción. Más que una actividad recreativa, fue un espacio para fortalecer la confianza entre compañeros y recordar que expresar lo que sentimos no solo mejora nuestro bienestar individual, sino que también fortalece las relaciones con quienes nos rodean. Sin duda, esta jornada dejó un recuerdo especial en quienes están próximos a culminar su etapa escolar, demostrando que las experiencias significativas también hacen parte del aprendizaje.

Es por esto que la Educación Emocional demuestra que formar personas también implica enseñarles a conocerse, comprenderse y valorar sus emociones; sin sentir temor alguno. Porque cuando una escuela educa la mente y el corazón al mismo tiempo, prepara a sus estudiantes para construir un futuro con mayor equilibrio, empatía y bienestar.
Y no menos importante, con AMOR.
SSin dudarlo, este ha sido un artículo lleno de aprendizajes y colores, donde las dos partes más importantes de la vida se unen para hallar el comienzo de un nuevo rumbo, lleno de éxitos, vivencias y soluciones.
De esta manera damos finalizada la historia de hoy no sin antes despedirnos con un poema sentido, aquel que habla de una de las emociones básicas del ser humano, aquella que tiene el poder de cambiar las cosas de un momento a otro y volver de gris lo que antes era color rosa.
TRISTEZA
Todo lo negativo apoderándose de mi cuerpo.
Llevándose todo, arrasando, dejándome en la nada.
Tristeza es estar cerca de ti, pero aún así sentirme vacía, sola.
Tristeza es ver mi pasado y añorarlo con locura, en vez de vivir al máximo el presente y tenerle miedo a lo que conlleva el futuro.
Tristeza es encontrarme así, en la ambigüedad, formulando las mismas preguntas que en mi ilusión ya tenía resueltas.
La tristeza es eso, algo que no puedes explicar con facilidad pero si sentir con dificultad.
Por eso mismo, por todo esto
tristeza soy yo.Dary Hernández